Derecho al Techo lleva su lucha a la calle: ¿por qué convocan una huelga general en Canarias?
La plataforma exige medidas urgentes contra la emergencia habitacional y anuncia movilizaciones masivas desde la…
La plataforma Derecho al Techo ha convocado una manifestación para este sábado 3 de octubre en Gran Canaria, con el objetivo de exigir soluciones urgentes a la crisis habitacional que afecta a las familias más vulnerables. La marcha comenzará a las 11:00 horas desde la acampada instalada en la plaza de la Feria y recorrerá el centro de la ciudad hasta llegar a la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias.
Bajo el lema Hacia la huelga general, el colectivo busca movilizar a la ciudadanía para denunciar la falta de alternativas habitacionales dignas. Según sus portavoces, la reciente caída de decretos vinculados a la vivienda y la ausencia de acuerdos políticos han agravado la situación, dejando a miles de familias en riesgo de exclusión. «La vivienda no puede depender de una votación parlamentaria», advierten, subrayando que los derechos sociales deben garantizarse desde las instituciones.
Reivindicaciones clave de la protesta
Entre las demandas principales de Derecho al Techo destacan:
- La implementación de políticas públicas que frenen los desahucios y ofrezcan soluciones reales a quienes no pueden acceder a un hogar.
- El refuerzo de medidas de acompañamiento para evitar que las familias enfrenten solas procesos de pérdida de vivienda.
El colectivo ha anunciado que intensificará su organización para apoyar a las personas en riesgo, con el argumento de que «nadie debería enfrentarse solo a un desahucio«. Además, plantean la necesidad de una respuesta institucional coordinada que priorice el derecho a la vivienda por encima de los intereses políticos.
La amenaza de una huelga general
Ante la falta de avances, la plataforma no descarta escalar sus acciones de protesta. En su convocatoria, señalan que la movilización del sábado podría ser solo el inicio de una estrategia más amplia, que incluiría la preparación de una huelga general si las administraciones no adoptan medidas concretas. «La crisis de la vivienda requiere una respuesta sostenida y contundente», afirman, llamando a la sociedad a sumarse a la lucha en las calles.
La manifestación del 3 de octubre servirá como termómetro para medir el apoyo social a estas reivindicaciones, en un contexto donde la emergencia habitacional sigue sin resolverse.