«No ha muerto, la han matado»: el grito que sacude Canarias por el desahucio que acabó con Maricarmen
El colectivo Derecho al Techo denuncia que el sistema «antepone el negocio a la vida» tras el fallecimiento de una…
El colectivo Derecho al Techo ha lanzado un grito desgarrador: «Maricarmen no ha muerto, la han matado». Con estas palabras, el movimiento por el derecho a la vivienda en Canarias denuncia el fallecimiento de Maricarmen Abascal Adrián, una mujer mayor que sufrió un desahucio y cuya salud se vio gravemente afectada por la pérdida de su hogar. Para el colectivo, su muerte no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de un sistema que prioriza el negocio y la propiedad sobre la vida y la dignidad de las personas.
Derecho al Techo ha emitido un comunicado en el que expresa su «enorme dolor» por la pérdida de Maricarmen, una mujer que, según el colectivo, «sufrió en primera persona el impacto de un desahucio y de una situación de extrema vulnerabilidad». El texto subraya que no se puede separar su muerte del «sufrimiento, la angustia, la indefensión y el enorme impacto psicológico» que conlleva enfrentarse a la pérdida de la vivienda, especialmente para las personas mayores.
«Para nosotras y nosotros, Maricarmen ha sido víctima de un sistema que antepone el negocio y la propiedad a la vida y a la dignidad de las personas. Por eso insistimos: no ha muerto, ha sido asesinada», asegura el colectivo.
Un sistema que antepone el negocio a la vida
El colectivo recuerda que Naciones Unidas ha advertido en repetidas ocasiones sobre los riesgos que enfrentan las personas mayores en situaciones de desalojo forzoso. Según el organismo internacional, cuando estos desalojos provocan la pérdida del hogar, pueden afectar gravemente a la salud y el bienestar de quienes los sufren. Las normas internacionales exigen que los desalojos respeten la dignidad, las garantías procesales y el derecho a una vivienda alternativa adecuada cuando sean inevitables.
Derecho al Techo insiste en que los desahucios no son un simple trámite administrativo. «No es la primera vez que vemos cómo un desahucio deja profundas heridas psicológicas. Hemos acompañado a personas que, después de sufrir estas situaciones, han quedado sumidas en la depresión, la desesperación y la decepción. Cuando se desahucia a una persona no se está moviendo solamente una puerta, se está poniendo en riesgo su vida, su salud, su estabilidad y su dignidad», denuncian.
El colectivo exige que las instituciones cumplan con sus obligaciones de protección, especialmente hacia las personas mayores y quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. «Ningún beneficio económico puede estar por encima de una vida. Ninguna propiedad puede valer más que una persona», subrayan.
Derecho al Techo también ha anunciado que honrará la memoria de Maricarmen en su próxima asamblea, que se celebrará este jueves en los salones sindicales de la calle Primero de Mayo, en Santa Cruz de Tenerife, a las 19.30 horas. En el encuentro, el colectivo realizará un minuto de silencio y reafirmará su compromiso de seguir luchando para que ninguna persona vuelva a perder su casa y su dignidad por culpa de un sistema que convierte la vivienda en un negocio.
Exigencia de protección para los más vulnerables
«Maricarmen se ha ido, pero su lucha permanece», insiste el colectivo. «Seguiremos su ejemplo y seguiremos luchando para que ninguna persona vuelva a perder su casa y su dignidad por culpa de un sistema que convierte la vivienda en negocio». Esta frase resume el espíritu de un movimiento que no se conforma con denunciar, sino que busca transformar la realidad para evitar que tragedias como la de Maricarmen se repitan.
La situación de la vivienda en Canarias es especialmente preocupante. En este contexto, colectivos como Derecho al Techo juegan un papel fundamental a la hora de visibilizar las consecuencias humanas de la crisis habitacional.
Para quienes deseen sumarse a la lucha o informarse sobre las acciones del colectivo, Derecho al Techo invita a participar en sus asambleas y actividades. La próxima cita, como se ha mencionado, será este jueves a las 19.30 en los salones sindicales de Primero de Mayo. Será un espacio para recordar a Maricarmen, pero también para organizar nuevas iniciativas que busquen cambiar un sistema que, según denuncian, sigue fallando a las personas más vulnerables.