¿Lograrán PP y Vox los 176 escaños que necesitan para gobernar? La IA da su veredicto
Las predicciones de ChatGPT y Gemini sitúan al bloque de derecha con 202 diputados, pero advierten de posibles…
Las elecciones generales anticipadas del 29 de noviembre se perfilan como un escenario de alta incertidumbre, aunque los modelos de inteligencia artificial y los últimos sondeos dibujan tendencias claras. Según el barómetro de octubre del Instituto DYM para 20minutos, el Partido Popular lidera la intención de voto con un 34%, seguido del PSOE, que registra un 28,2% —un aumento de 1,9 puntos respecto a septiembre—. Vox, por su parte, alcanzaría su mejor resultado hasta la fecha con un 18,2%.
Estos datos, sin embargo, contrastan con las advertencias de los sistemas de IA, que subrayan la volatilidad de los comicios y la influencia de factores no cuantificables en sus predicciones.
Las proyecciones de ChatGPT y Gemini
ChatGPT, el modelo de lenguaje desarrollado por OpenAI, basa su análisis en patrones históricos y en los sondeos disponibles. Según su estimación, el PP obtendría 137 escaños, mientras que el PSOE lograría 104. Vox, con 56 diputados, y Sumar, con apenas 10, completarían el reparto. En conjunto, PP y Vox sumarían 202 escaños, superando los 176 necesarios para la mayoría absoluta. No obstante, el sistema recuerda que «en 2023 las encuestas infravaloraron el voto del PSOE», lo que introduce un margen de error significativo.
La principal incógnita, según ChatGPT, no es solo quién quedará en primer lugar, sino si el bloque de PP y Vox alcanzará la mayoría suficiente para formar gobierno. Esta reflexión subraya la complejidad de un sistema parlamentario donde los pactos post-electorales pueden alterar cualquier pronóstico.
Gemini, el modelo de Google, adopta un enfoque más prudente. Aunque reconoce que «no puede predecir el futuro», su análisis sitúa al PP en una horquilla de 132 a 150 escaños, con una media proyectada de 140-145. El PSOE, por su parte, oscilaría entre 98 y 112 diputados, con un promedio de 103-106. Estas cifras, menos precisas que las de ChatGPT, refuerzan la idea de un Congreso fragmentado, donde la gobernabilidad dependerá de acuerdos entre formaciones.
Ambos sistemas coinciden en un punto: las encuestas y los modelos estadísticos ofrecen una fotografía parcial de la realidad. Factores como la movilización del electorado, los debates de última hora o los imprevistos coyunturales pueden inclinar la balanza en cualquier dirección. Lo que sí parece claro es que, independientemente del resultado, España se encamina hacia un escenario político más polarizado, donde la capacidad de negociación será clave.