«Un segundo más y se caía»: así salvó la Policía Nacional a un hombre colgado de un noveno piso en Las Palmas
Agentes del Grupo de Atención al Ciudadano lograron sujetarlo por la ropa en una maniobra de alto riesgo que evitó una…
Un hombre se encontraba agarrado a los barrotes de una ventana, con todo el cuerpo fuera del edificio y en riesgo inminente de precipitarse al vacío.
Al llegar al lugar, los agentes comprobaron desde la calle la gravedad de la situación. El hombre, cuya identidad no ha sido revelada, se aferraba a los barrotes con las manos, pero su posición era insostenible.
Sin perder un segundo, los policías accedieron al edificio y subieron por las escaleras hasta la novena planta. Allí, varios vecinos les indicaron la vivienda exacta. Uno de los ocupantes les abrió la puerta sin saber lo que ocurría al otro lado. Al asomarse a la ventana, los agentes vieron al hombre colgado en el exterior, con los pies ya sin apoyo.
Con un movimiento rápido pero calculado, los policías se asomaron y lograron sujetarlo por la ropa. El hombre, sin embargo, se encontraba en un estado de gran alteración emocional y se resistía a ser rescatado. A pesar de ello, los agentes mantuvieron la presión y, con un esfuerzo coordinado, consiguieron elevarlo e introducirlo por la ventana hasta el interior de la vivienda.
La carrera contra el tiempo: cómo se evitó la tragedia
Una vez a salvo, el hombre fue atendido por los agentes mientras llegaban los servicios sanitarios.
El Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) es una unidad de la Policía Nacional especializada en la gestión de emergencias y en la atención directa a la población. «No solo actuamos en delitos, sino también en situaciones donde la vida de las personas está en peligro», explicó un portavoz de la comisaría.
En este caso, la coordinación con los vecinos fue determinante. «Sin sus indicaciones, habríamos perdido minutos valiosos buscando la planta correcta», reconocieron los agentes. Además, la rápida activación de los servicios sanitarios permitió que el afectado recibiera atención médica en el mismo lugar, evitando complicaciones posteriores.
Qué hace el Grupo de Atención al Ciudadano y por qué fue clave en este rescate
La intervención también contó con la presencia de una dotación de bomberos, aunque su participación no fue necesaria al completarse el rescate antes de su llegada. «Es un protocolo habitual en este tipo de emergencias», aclararon desde el Cuerpo de Bomberos de Las Palmas. «Nuestra función es estar preparados por si la situación se complica, pero en este caso la Policía Nacional resolvió el incidente con eficacia».
Este rescate pone de relieve el trabajo silencioso pero esencial que realizan los agentes de la Policía Nacional más allá de sus funciones tradicionales. «No solo perseguimos delitos, sino que también salvamos vidas», subrayó un responsable de la comisaría. «Es una parte de nuestro trabajo que a veces pasa desapercibida, pero que marca la diferencia».
Para los ciudadanos, este tipo de intervenciones son un recordatorio de la importancia de llamar al 091 ante cualquier emergencia. «Muchas personas dudan en alertar a la policía por miedo a molestar, pero en situaciones como esta, cada segundo cuenta», insistieron desde la Policía Nacional. «Nuestra prioridad es proteger a la población, y para eso necesitamos que la ciudadanía confíe en nosotros y actúe con rapidez».
El hombre rescatado permanece bajo observación médica, aunque su evolución es favorable. Las autoridades no han revelado más detalles sobre las circunstancias que lo llevaron a esa situación, pero han confirmado que se trata de un caso aislado sin relación con otros incidentes recientes en la zona.