Domínguez rompe el tabú: el PP no descarta pactar con Vox en Canarias tras las elecciones
El presidente regional del Partido Popular admite que no hay «líneas rojas» y recuerda que ya gobiernan con la…
El presidente del Partido Popular de Canarias, Manuel Domínguez, ha dejado claro este viernes que su formación no descarta ningún pacto de cara a las elecciones autonómicas de 2027, incluyendo la posibilidad de reeditar acuerdos con Vox. En unas declaraciones que podrían tensar el actual escenario político insular, Domínguez aseguró que su partido no tiene «líneas rojas» y que ya gobierna con la formación de ultraderecha en algunas instituciones de las islas.
«El Partido Popular no ha dicho de este agua no beberé. Me gusta ser sincero con los electores, para que nadie diga que es un engaño», afirmó Domínguez durante una comparecencia ante los medios en Tenerife. El líder popular fue preguntado específicamente sobre la posibilidad de un pacto con Vox en caso de que no se pueda reeditar el actual acuerdo con Coalición Canaria, que sustenta al Gobierno autonómico.
Domínguez recordó que el PP ya mantiene acuerdos con Vox en algunas instituciones canarias, lo que, a su juicio, demuestra que no existen vetos previos. «El Partido Popular lo está haciendo en este momento, y no tiene ningún tipo de problema de volver a hacerlo», subrayó, añadiendo que todo dependerá de los acuerdos programáticos que se puedan alcanzar y de las prioridades para la ciudadanía.
El contexto político en Canarias: ¿hacia un nuevo escenario?
Las declaraciones de Domínguez llegan en un momento clave para la política canaria. El actual Gobierno autonómico, liderado por el socialista Ángel Víctor Torres, depende del apoyo de Coalición Canaria para mantener la estabilidad. Sin embargo, las tensiones entre ambos socios han sido recurrentes, especialmente en temas como la gestión migratoria, la financiación autonómica y las políticas sociales.
El PP, que actualmente es la segunda fuerza política en el Parlamento de Canarias con 15 escaños, ha venido reforzando su presencia en las islas en los últimos años. En las últimas elecciones autonómicas, celebradas en 2023, el partido logró mejorar sus resultados, aunque no lo suficiente para desbancar al PSOE, que obtuvo 23 escaños. Coalición Canaria, por su parte, quedó en tercera posición con 13 diputados, mientras que Vox irrumpió con 4 escaños.
La posibilidad de un pacto entre el PP y Vox no es nueva en el panorama político español. En otras comunidades autónomas, como Madrid, Valencia o Murcia, ambas formaciones ya han gobernado juntas, aunque con resultados dispares. En Canarias, sin embargo, la relación entre ambos partidos ha sido más discreta, aunque no inexistente. Domínguez recordó que ya hay acuerdos puntuales en ayuntamientos y cabildos, lo que, a su juicio, demuestra que no hay incompatibilidades insalvables.
«Todo pivota sobre los acuerdos electorales programáticos que puedan existir y de lo que queramos para la ciudadanía», insistió el líder popular, dejando claro que su prioridad es la gobernabilidad y no las siglas. Sus palabras contrastan con las de otros líderes del PP a nivel nacional, que en ocasiones han mostrado más reticencias a la hora de aliarse con Vox.
¿Qué implica un posible pacto con Vox para Canarias?
Un acuerdo entre el PP y Vox tendría consecuencias significativas para el futuro político de Canarias. En primer lugar, podría alterar el equilibrio de fuerzas en el Parlamento autonómico, donde actualmente el PSOE y Coalición Canaria suman 36 escaños, frente a los 19 del PP y Vox. Si ambos partidos lograran sumar más apoyos, podrían aspirar a formar un Gobierno alternativo.
En el ámbito programático, Vox ha sido especialmente crítico con políticas como la acogida de migrantes, la financiación autonómica y la gestión de los recursos naturales. En Canarias, donde la inmigración irregular y la presión turística son temas recurrentes, un pacto con Vox podría traducirse en un endurecimiento de las políticas migratorias y en un enfoque más restrictivo en materia de medio ambiente.
Domínguez, sin embargo, evitó entrar en detalles sobre qué medidas concretas podrían incluirse en un eventual acuerdo. «Lo importante es que los acuerdos sean beneficiosos para la ciudadanía», señaló, aunque no aclaró qué aspectos del programa de Vox serían compatibles con el del PP.
El líder popular hizo estas declaraciones durante una visita a Tenerife, donde acompañó al vicesecretario nacional de Cultura y Deporte del PP, Borja Sémper. Durante su estancia en la isla, ambos mantuvieron reuniones con colectivos del ámbito cultural y deportivo, en un gesto que algunos analistas interpretan como un intento de reforzar la imagen del partido de cara a las próximas citas electorales.
Sémper, por su parte, evitó pronunciarse sobre la posibilidad de un pacto con Vox, aunque sí destacó la importancia de que el PP refuerce su presencia en Canarias. «El Partido Popular tiene que ser una alternativa real de Gobierno, y para eso hay que trabajar en todos los frentes», afirmó.
Las elecciones autonómicas de 2027 se perfilan como un momento clave para el futuro político de Canarias. Con un escenario fragmentado y la posibilidad de que ningún partido logre una mayoría absoluta, los pactos postelectorales serán determinantes. Las declaraciones de Domínguez abren la puerta a un nuevo escenario, en el que Vox podría jugar un papel decisivo.
Para los votantes canarios, la incertidumbre es palpable. Muchos se preguntan qué implicaría un Gobierno del PP con el apoyo de Vox, especialmente en temas sensibles como la inmigración, la sanidad o la educación. Lo que está claro es que, en los próximos meses, el debate político en las islas girará en torno a estas alianzas y a las consecuencias que podrían tener para el futuro de Canarias.
Mientras tanto, el PP sigue trabajando para consolidar su posición en el archipiélago. La visita de Sémper a Tenerife es solo una muestra de la estrategia del partido para reforzar su presencia en las islas de cara a las próximas elecciones. Con un mensaje claro de apertura a posibles pactos, Domínguez ha dejado claro que su prioridad es la gobernabilidad, aunque sin descartar ninguna opción.