Industria en alerta: fábricas españolas podrían parar si la luz y el gas siguen disparados
Los precios del gas y la electricidad han superado los 80 y 140 euros por MWh respectivamente, niveles que amenazan la viabilidad de sectores como el siderúrgico y el químico. Las patronales advierten de recortes de producción y empleo si no llegan medidas urgentes.
La industria española de alto consumo energético enfrenta una crisis sin precedentes por el alza descontrolada de los precios de la electricidad y el gas. Desde agosto, el mercado mayorista eléctrico supera de forma constante los 100 euros por megavatio hora (MWh), alcanzando en las últimas jornadas picos de 140 euros/MWh, niveles no vistos en los últimos tres años. El gas natural, por su parte, ha escalado hasta 80 euros/MWh, más del doble que hace un año, agravando la presión sobre sectores clave.
Para empresas electrointensivas como ArcelorMittal, Acerinox o Sidenor, la factura energética representa entre el 50% y el 60% de sus costes totales de producción. «La situación no es sostenible», advierte Pedro González, director general de la Asociación de Empresas de Gran Consumo de Energía (AEGE). El ejecutivo anticipa un escenario de recortes: «Más pronto que tarde tendremos que reducir actividad porque la demanda caerá con la subida de precios».
Este «hachazo» energético desencadenaría una reacción en cadena: los sobrecostes se trasladarían parcialmente a los precios finales, lo que reduciría la demanda de productos industriales y obligaría a las empresas a recortar producción. La patronal, que agrupa a una treintena de gigantes industriales, ya alerta de que «la preocupación es máxima».
La industria gasintensiva pierde un cuarto de su consumo
El sector que depende del gas natural para su producción acumula caídas históricas. Según datos de la patronal GasIndustrial, el consumo industrial de gas ha descendido un 5% desde enero y un 26% desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022. «La industria española gasintensiva ha perdido una cuarta parte de su consumo por la caída de actividad», señala Verónica Rivière, presidenta de la organización.
Empresas como Fertiberia, Cosentino o Saica ya han comenzado a reducir su producción. «Las compañías asumen el sobrecoste reduciendo rentabilidad o trasladándolo al cliente. Si no pueden, el consumo seguirá cayendo porque habrá menos producción», explica Rivière. La escalada de precios, impulsada por la guerra en Oriente Medio, ha convertido al gas en un lastre insostenible para la competitividad.
Siderurgia al límite: sin cierres inmediatos, pero sin margen
El sector siderúrgico, gran consumidor tanto de electricidad como de gas, evita por ahora anunciar parones masivos, pero reconoce que la situación es crítica. Aunque no se contemplan cierres inminentes, los costes energéticos persistentemente altos «agravan la desventaja frente a competidores europeos», que sí disfrutan de bonificaciones permanentes.
Las patronales industriales exigen medidas urgentes al Gobierno y a la Unión Europea, como la ampliación de los escudos tarifarios o mecanismos de compensación para los sectores más afectados. Sin acciones concretas, advierten, el riesgo de una pérdida estructural de capacidad industrial en España se volverá irreversible.