¿Sabes dónde está el radar que te quita 4 puntos y 200 euros en Santa Cruz?
La DGT instala una señal específica en la avenida San Sebastián para alertar de un sistema que controla los semáforos…
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha instalado una señal informativa en la avenida San Sebastián de Santa Cruz de Tenerife para advertir a los conductores sobre la presencia de un radar de semáforo en rojo. Este dispositivo, conocido como foto-rojo, controla el cumplimiento de las señales luminosas en los cruces y sanciona a quienes las incumplan.
El radar de semáforo en rojo utiliza cámaras para detectar vehículos que atraviesan la línea de detención cuando el semáforo está en rojo. A diferencia de los radares tradicionales, que miden la velocidad, este sistema se centra en registrar infracciones relacionadas con el incumplimiento de las señales luminosas. Las imágenes capturadas sirven como prueba para imponer sanciones.
Cómo actúa el sistema de control
La señal instalada en la avenida San Sebastián no indica que se haya cometido una infracción, sino que informa de la existencia de un mecanismo de vigilancia. Según la normativa de tráfico, saltarse un semáforo en rojo se considera una infracción grave, castigada con una multa de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del permiso de conducir.
Para evitar la sanción, el conductor debe detenerse completamente antes de la línea blanca cuando el semáforo está en rojo. Reducir la velocidad sin llegar a parar no exime de la multa si el vehículo cruza la intersección.
Objetivo: reducir accidentes en los cruces
La DGT ha implementado estos sistemas para mejorar la seguridad vial y disminuir el riesgo de colisiones en las intersecciones. Aunque el radar de la avenida San Sebastián llevaba tiempo en funcionamiento, la señal se colocó recientemente, tras difundirse su existencia en una publicación de la autoescuela Fuentefría en TikTok.
La instalación de esta señal responde a la necesidad de estandarizar la información para los conductores, asegurando que conozcan los puntos donde se controla el respeto a los semáforos. El mensaje es claro: detenerse ante un semáforo en rojo no es una opción, sino una obligación con consecuencias legales y económicas.