429 migrantes rescatados en Canarias: ¿por qué las pateras eligen rutas cada vez más largas?
Salvamento Marítimo interceptó cinco embarcaciones en menos de doce horas, con travesías que superan los 100 kilómetros desde las costas africanas. Las autoridades alertan del aumento de rutas peligrosas.
La madrugada del jueves 24 de septiembre quedará marcada por una nueva oleada de rescates en aguas canarias. Salvamento Marítimo y el Centro Coordinador de Emergencias del 112 interceptaron cinco pateras con 429 migrantes a bordo en menos de doce horas, en operaciones que se extendieron desde la tarde del miércoles hasta las primeras horas del jueves.
El operativo más complejo se desarrolló a 98,1 kilómetros al noreste de Arrecife, donde tres embarcaciones con 185 personas —97 en una, 42 en otra y 46 en la tercera— fueron localizadas por la guardamar Urania. Tras el rescate, los migrantes fueron trasladados al puerto de la capital lanzaroteña, donde llegaron pasadas las 05.30 horas. No se reportaron incidentes graves durante la maniobra, aunque el cansancio y la deshidratación eran evidentes entre los rescatados.
Horas antes, la salvamar Acrux había rescatado otra patera con 77 personas a 111 kilómetros de Lanzarote, mientras que el helicóptero Helimer 204 interceptó un cayuco con 167 migrantes cerca de El Hierro, a 29,6 kilómetros al sur de La Restinga. En este último caso, el dispositivo sanitario —integrado por el Servicio de Urgencias Canario (SUC), Atención Primaria y Cruz Roja— atendió a los recién llegados, derivando a un migrante a un centro hospitalario por complicaciones médicas.
Rutas más largas y peligrosas: el nuevo patrón de las pateras
Los rescates de esta madrugada confirman una tendencia que las autoridades llevan meses observando: las embarcaciones procedentes de África occidental eligen rutas cada vez más alejadas de las costas canarias. Según un informe reciente, algunas travesías superan ya los 2.000 kilómetros, lo que multiplica los riesgos para los migrantes. «Estas distancias son insostenibles para embarcaciones precarias», explicó un portavoz de Salvamento Marítimo, quien recordó que la mayoría de las pateras carecen de sistemas de navegación o comunicaciones.
El aumento de la distancia también complica las labores de rescate. «A más de 100 kilómetros de la costa, la visibilidad es limitada y las condiciones del mar pueden cambiar en cuestión de minutos», detalló el mismo portavoz. Además, la lejanía incrementa el tiempo de respuesta, lo que eleva el riesgo de naufragios antes de que los equipos de emergencia lleguen al lugar.
¿Qué pasa con los migrantes tras el rescate?
Una vez en tierra, los migrantes son atendidos por equipos sanitarios y trasladados a centros de acogida temporal. En el caso del rescate en El Hierro, el dispositivo sanitario evaluó a los 167 ocupantes del cayuco, priorizando a aquellos con síntomas de hipotermia o deshidratación. «Uno de los migrantes presentaba un cuadro de agotamiento extremo y fue derivado al hospital», confirmó un responsable del SUC.
Las autoridades canarias insisten en que la región está preparada para gestionar estos flujos, aunque reconocen que la presión sobre los recursos es constante. «Contamos con protocolos sanitarios y de acogida, pero la saturación es un riesgo real», admitió el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en declaraciones recientes. Clavijo también descartó brotes de enfermedades infecciosas como el ébola, calificando esa posibilidad de «altamente improbable».
Mientras tanto, las organizaciones humanitarias piden mayor coordinación internacional para atajar las causas de estas migraciones. «No se trata solo de rescatar, sino de ofrecer alternativas reales a quienes huyen de la pobreza o la violencia», señalaron desde Cruz Roja. La próxima semana, el Gobierno canario presentará un plan de contingencia para reforzar los dispositivos de acogida durante el último trimestre del año, periodo en el que históricamente se registra un aumento de llegadas.
«La lejanía de las rutas no solo pone en peligro a los migrantes, sino que también dificulta nuestro trabajo. Necesitamos más medios para cubrir zonas cada vez más extensas.»
Portavoz de Salvamento Marítimo·Responsable de operaciones