Salmonela en huevos: 13 intoxicados en España y un lote retirado en dos países
La alerta alimentaria activada por España en el sistema RASFF de la UE califica el brote como grave y afecta también a…
Un brote de salmonela vinculado al consumo de huevos contaminados ha dejado al menos trece personas intoxicadas en España. La alerta, activada por las autoridades sanitarias, llevó a la retirada inmediata del lote afectado, que también se distribuyó en Portugal.
El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea (RASFF) confirmó la presencia de Salmonella Enteritidis en un muestreo realizado el pasado 23 de septiembre. Esta bacteria, habitual en infecciones asociadas a productos avícolas, fue detectada en 25 gramos del producto. La RASFF calificó el incidente como grave y ordenó la retirada del mercado del lote implicado.
Detección y respuesta al brote
El hallazgo de la bacteria activó los protocolos de alerta alimentaria de la UE, que incluyen la notificación a todos los Estados miembros. Según el informe del RASFF publicado el 8 de octubre, las medidas adoptadas permitieron contener la distribución del producto contaminado en España y Portugal.
La rápida actuación de las autoridades sanitarias europeas evitó una mayor propagación del brote, aunque los casos ya registrados requirieron atención médica.
Síntomas y tratamiento de la salmonelosis
La infección por salmonela afecta al sistema digestivo y se manifiesta con vómitos, diarrea (en ocasiones con sangre), calambres abdominales y fiebre. Estos síntomas suelen durar entre dos y siete días, aunque en algunos pacientes las diarreas pueden prolongarse hasta dos semanas o dejar secuelas intestinales.
El tratamiento prioritario consiste en rehidratación para compensar la pérdida de líquidos. En casos graves, los afectados pueden necesitar hospitalización para recibir sueros intravenosos o antibióticos. Las autoridades sanitarias recomiendan acudir a un centro médico ante la aparición de síntomas compatibles con la salmonelosis.
Este brote recuerda la importancia de los sistemas de vigilancia alimentaria, como el RASFF, que permiten una respuesta coordinada para proteger la salud pública en la Unión Europea.