Gran Canaria estalla: 10.000 personas exigen vivienda con llaves en alto y gritos contra la especulación
La marcha recorrió Las Palmas desde la plaza de la Feria hasta la sede del Gobierno de Canarias con consignas como…
Cerca de 10.000 personas se manifestaron este sábado en Las Palmas de Gran Canaria para exigir soluciones ante la crisis de acceso a la vivienda. La marcha, que partió desde la plaza de la Feria —donde permanece una acampada permanente—, recorrió el centro de la ciudad hasta llegar a la sede de la Presidencia del Gobierno de Canarias. Entre los asistentes había vecinos de todas las edades, desde familias con niños hasta jóvenes y mayores.
Durante el recorrido, los manifestantes corearon lemas como «El Gobierno de Canarias es una inmobiliaria» o «Si pago el alquiler no llego a fin de mes». También se escucharon mensajes en defensa de barrios antifascistas y contra los abusos de los fondos de inversión. Un gesto simbólico marcó la protesta: desde un tercer piso, una mujer agitó sus llaves, recibiendo un aplauso masivo de la multitud.
Consignas contra la especulación y los fondos buitre
La marcha incluyó sentadas en puntos clave, como frente a la sede del Gobierno autonómico, donde los asistentes levantaron sus llaves en señal de protesta. Elena, una periodista de 32 años, explicó que fue desahuciada de su anterior vivienda para que el propietario subiera el precio de una habitación de 400 a 600 euros. Ahora paga 1.200 euros por un piso de 60 metros cuadrados. «Vengo porque la vivienda es un derecho social y afecta a nuestro presente y futuro», afirmó.
La protesta reflejó el carácter diverso de la lucha. Natalia, una niña que asistió con su padre, ocupó la primera línea de la pancarta de Derecho al Techo, aunque no quiso hablar con la prensa. Su madre, Marta, destacó la necesidad de defender el derecho a la vivienda y proteger los barrios de discursos extremistas.
Un movimiento intergeneracional con mirada al futuro
Tres jóvenes menores de 25 años —Helena, Sakira y Melina— coincidieron en que la movilización es clave. «Es un movimiento para todos: jóvenes, mayores, familias», resumió Melina. Helena señaló que el desahucio de Maricarmen fue «la gota que colmó el vaso», mientras Sakira insistió en la importancia de informar a quienes aún no ven la vivienda como un derecho humano básico.
La jornada terminó en la plaza de la Feria, donde los organizadores anunciaron futuras movilizaciones y la preparación de una huelga general por la vivienda, en colaboración con sindicatos. Los gritos de «¡El baifo está en la calle!» y las llaves en alto dejaron claro que la presión social continuará hasta lograr soluciones reales.