¿Existieron animales 200 millones de años antes de lo que creíamos? La ciencia reescribe la historia
Un estudio liderado por la Universidad de Oxford cuestiona la datación tradicional del origen animal y sitúa su…
Un estudio liderado por la Universidad de Oxford ha puesto en duda la cronología establecida sobre el origen de los animales, sugiriendo que podrían haber evolucionado hasta 200 millones de años antes de lo que indica el registro fósil. La investigación, publicada en Science Advances, analiza microfósiles excepcionalmente conservados en yacimientos de Mongolia y China para cuestionar los métodos tradicionales de datación.
El registro fósil muestra que los animales aparecieron de forma abrupta durante el período Cámbrico, hace entre 539 y 487 millones de años. Sin embargo, yacimientos más antiguos, como la biota de Weng’an en China —de 590 millones de años—, preservan organismos microscópicos con un detalle extraordinario, pero ninguno de ellos corresponde a animales. Esto llevó a los científicos a asumir que los primeros animales surgieron después de esa fecha.
El enigma de los fósiles ausentes
El equipo internacional, que incluyó a investigadores de las universidades de Yale, California en Berkeley y ETH Zúrich, examinó más de 140 muestras de la biota de Kheseen en Mongolia, un yacimiento 40 millones de años más joven que Weng’an. A pesar de que los fósiles estaban igual de bien conservados, los animales seguían sin aparecer, aunque ya existían en otras regiones como Namibia y el sur de China.
Ross Anderson, del Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford, explicó que «la biota de Kheseen refuta el argumento de que los microfósiles de Weng’an habrían preservado animales si hubieran existido en esa época. Los fósiles de Kheseen están igual de bien conservados, pero los animales siguen ausentes».
Los resultados sugieren que los primeros animales podrían haber habitado en entornos que no favorecían su fosilización o cuyas condiciones químicas no permitían la preservación de sus restos. Entre los fósiles analizados se encontraron acritarcos —organismos esféricos con espinas— y estructuras similares a embriones con células internas, pero ninguno pudo identificarse como animal.
Implicaciones para la evolución
Este hallazgo cuestiona la idea de que la ausencia de fósiles animales en yacimientos antiguos demuestre que no existían. «No podemos asumir que la falta de evidencia en un yacimiento signifique que los animales no estaban presentes», señalaron los autores. Si los animales ya existían cuando se formó la biota de Kheseen, es posible que también lo hicieran durante la época de Weng’an, aunque no dejaran rastros fósiles.
El estudio abre nuevas preguntas sobre cómo y dónde vivían estos primeros animales, así como sobre su posible relación con períodos climáticos extremos, como las glaciaciones del Neoproterozoico. Los investigadores planean analizar otros yacimientos de la misma época y explorar huellas químicas o moleculares que puedan revelar más sobre su evolución.