¿Cuándo dirá adiós Canarias al calor de julio en pleno octubre? La AEMET lo aclara
La Agencia Estatal de Meteorología prevé que las temperaturas sigan superando los 30 grados en zonas bajas y medianías de las islas, con calima persistente hasta mediados de la próxima semana.
Llevan ya una semana con el termostato atascado. En Canarias, las noches no bajan de 24 grados, el cielo parece cubierto por un velo marrón y el aire pesa como si fuera julio, no finales de septiembre. La AEMET ha levantado los avisos amarillos por calor, pero avisa: esto no se acaba aquí. El bochorno y la calima seguirán campando a sus anchas hasta, al menos, mediados de la próxima semana.
Lo que debería ser un otoño con chaquetas ligeras y brisa fresca se ha convertido en un veranillo interminable. Los termómetros marcan 31 grados en Santa Cruz de Tenerife a mediodía, 28 en Las Palmas de Gran Canaria, y por las noches no bajan de 23. La calima, arrastrada por vientos del este, tiñe el cielo de un gris sucio que no deja claro si está nublado o si el sol simplemente se ha rendido.
¿Por qué no se va este calor?
Una tormenta tropical merodeando al sur del archipiélago ha desbaratado los vientos habituales, atrayendo aire caliente y polvo sahariano como un imán. Este fin de semana cayeron cuatro gotas en zonas de montaña —Tenerife, La Palma—, pero el alivio duró lo que un suspiro. La AEMET lo explica sin rodeos: la masa de aire cálido sigue ahí, firme, sin frentes fríos que la empujen fuera.
El viento, flojo y del nordeste, no da abasto para limpiar el ambiente. En medianías y zonas bajas, los termómetros seguirán marcando más de 30 grados al mediodía. Y las lluvias que se esperan en las islas occidentales —Tenerife, La Gomera, El Hierro— serán tan escasas que ni siquiera refrescarán el ambiente. Es como echar un vaso de agua a un incendio.
No es la primera vez que pasa, pero sí es raro que dure tanto en septiembre. Canarias suele lidiar con calima en invierno o primavera, cuando las borrascas saharianas se pasean por la zona. Pero ahora la AEMET reconoce que estos episodios se están colando cada vez más en otoño, y no por casualidad: el cambio climático está reescribiendo las reglas del juego en el archipiélago.
La AEMET, que depende del Ministerio para la Transición Ecológica, vigila el tiempo con más de 50 estaciones repartidas por las islas. No trabajan solas: colaboran con el Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF) para afinar sus pronósticos hasta el último detalle.
Previsión día a día: lo que viene
Este lunes amanecerá con nubes dispersas y alguna llovizna ocasional en zonas altas, pero por la tarde el cielo se despejará. La calima aflojará un poco, aunque las temperaturas seguirán igual de tozudas. Martes y miércoles repetirán la jugada: sol, alguna nube pasajera en el interior de las islas y termómetros que, si acaso, subirán un grado más.
El jueves y el viernes no habrá grandes cambios. Lloverá un poco en el norte de Tenerife y La Palma, pero en el resto del archipiélago el sol seguirá brillando como si fuera agosto. El viento, flojo y del nordeste, no ayudará a bajar el mercurio. En Santa Cruz de Tenerife rozarán los 31 grados; en Las Palmas, los 28 se mantendrán como una losa.
La AEMET avisa: la calima podría debilitarse a partir del jueves, pero no desaparecerá del todo. Los modelos meteorológicos apuntan a que la situación podría normalizarse el próximo fin de semana, aunque nadie se atreve a asegurarlo. Mientras tanto, los canarios siguen con los abrigos en el armario y los paraguas sin estrenar.
Para quienes viven del tiempo —agricultores, pescadores, hosteleros—, este calor pegajoso no es solo una molestia, sino un problema. Los plátanos y las papas, cultivos estrella del archipiélago, necesitan frescor y agua, no este bochorno eterno. La AEMET tiene boletines especiales para el sector, con recomendaciones para intentar salvar las cosechas.
En el turismo, el sol suele ser un aliado, pero la calima puede arruinar excursiones y planes al aire libre. Las empresas ya están ajustando horarios, ofreciendo actividades en interiores o cambiando rutas para evitar las horas de más calor. La web de Turismo de Canarias insiste en lo de siempre: beber agua, protegerse del sol aunque esté nublado y no fiarse de las apariencias.
«La persistencia de este episodio de calor y calima se debe a la combinación de varios factores: la presencia de una masa de aire cálido en altura, la influencia de la tormenta tropical al sur del archipiélago y la ausencia de vientos fuertes que puedan renovar el aire. No es algo excepcional, pero sí poco habitual para esta época del año.»
Portavoz de la AEMET·Meteorólogo
Si tienes pensado salir de casa, la AEMET recomienda lo de siempre: hidratarse, evitar el sol en las horas centrales (sobre todo entre las 12:00 y las 16:00) y echar un vistazo a su página web antes de salir. La calima no solo enturbia el cielo, sino que puede empeorar la calidad del aire, algo a tener en cuenta si tienes asma o problemas respiratorios. El Ministerio para la Transición Ecológica actualiza los niveles de partículas en suspensión en tiempo real.
Por ahora, el otoño en Canarias sigue siendo una promesa incumplida. Los próximos días dirán si el archipiélago vuelve a la normalidad o si octubre llega con más calor del que debería. Una cosa está clara: este año, el cambio de estación se está haciendo de rogar.