Canarias tendrá un plan climático para las aulas: 925 centros con sombra y aire acondicionado en seis meses
El PSOE propone un mapa de riesgos y fichas individuales para cada colegio e instituto, con inversiones plurianuales y prioridad para escuelas infantiles y centros de educación especial. La medida busca acabar con las aulas modulares y renaturalizar patios antes de que acabe el año.
El calor en las aulas de Canarias dejará de ser un problema sin solución.
La iniciativa se enmarca en un contexto donde el aumento de las temperaturas en las islas ha convertido el confort térmico en una prioridad educativa.
La secretaria de Educación del PSOE Canarias, Esther Suárez, explicó que el objetivo es pasar de «actuaciones puntuales» a una «planificación integral» con criterios objetivos. «Cada centro sabrá qué necesita, qué actuaciones están previstas y cuándo se ejecutarán», aseguró. La medida, que busca garantizar «calidad educativa, igualdad y seguridad», se aplicará en todos los niveles, aunque priorizará las escuelas infantiles, los centros de educación especial y aquellos con alumnado especialmente vulnerable.
Un mapa de riesgos y fichas climáticas para cada colegio
El plan, bautizado como Plan Canario de Adaptación Climática, Confort Térmico y Eficiencia Energética, no partirá de cero. Según Suárez, integrará las actuaciones ya existentes y las extenderá al conjunto de la red pública. Para ello, se elaborará un mapa de riesgo climático que identificará las zonas más afectadas por el calor, así como un calendario plurianual con inversiones y plazos concretos. Además, cada centro contará con una ficha climática y energética individualizada, que detallará sus necesidades específicas y las soluciones previstas.
El ITC, dependiente del Gobierno de Canarias, ha desarrollado herramientas para evaluar el impacto térmico en infraestructuras, lo que podría servir de base para el nuevo plan.
Una de las medidas más visibles será el programa de sombra y renaturalización de patios. También se acelerará la retirada de las aulas modulares, que en muchos casos carecen de aislamiento térmico adecuado. «No podemos seguir improvisando», advirtió Suárez, quien recordó que el calor extremo no solo afecta al rendimiento académico, sino también a la salud de los estudiantes y el profesorado.
La experiencia de estos colegios podría servir de referencia para el plan general.
Protocolos de emergencia y horarios flexibles
El plan no se limitará a infraestructuras. También incluirá mejoras en los protocolos frente a olas de calor, con criterios objetivos para modificar horarios cuando las temperaturas sean extremas. Los equipos directivos de los centros podrán solicitar ajustes de manera ágil, y el Gobierno regional deberá responder en un plazo breve. «La idea es que las decisiones se tomen con datos, no con improvisación», subrayó la secretaria de Educación. La monitorización climática será clave. «Transparencia y eficacia», resumió Suárez.
Este sistema de alerta temprana podría integrarse con las plataformas ya existentes, como la Red de Vigilancia Epidemiológica de Canarias, que actualmente monitoriza los efectos del calor en la salud pública. De esta manera, se evitarían solapamientos y se optimizarían los recursos. Además, la Consejería de Educación podría coordinarse con la Dirección General de Salud Pública para establecer umbrales de temperatura que activen los protocolos de emergencia.
La propuesta del PSOE llega después de años de quejas por parte de docentes, padres y alumnos. En el IES El Doctoral de Gran Canaria, por ejemplo, ya se han colgado pancartas pidiendo soluciones. «No es solo una cuestión de comodidad, es de derechos básicos», señaló una profesora del centro, que prefirió mantener el anonimato. «Los niños no pueden aprender con 35 grados en el aula».
El Gobierno de Canarias aún no ha respondido oficialmente a la moción, pero fuentes del Ejecutivo reconocen que el tema es «prioritario». Si todo sale según lo previsto, el plan podría aprobarse antes de que acabe el año, aunque las primeras actuaciones no se verían hasta 2027. Mientras tanto, las familias esperan que las promesas se conviertan en realidades antes de que llegue el próximo verano.
Para las familias y la comunidad educativa, este plan representa una oportunidad para mejorar las condiciones de aprendizaje. Los padres podrán consultar las fichas climáticas de los centros a través del Portal de Transparencia del Gobierno de Canarias, donde se publicará toda la información relevante. Además, la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) ha mostrado su apoyo a la iniciativa, aunque insiste en la necesidad de que las actuaciones se ejecuten con rapidez.
Los próximos pasos incluyen la presentación de la moción en los ayuntamientos y la negociación con el Gobierno regional para su aprobación. Este órgano será el encargado de evaluar el avance de las medidas y ajustarlas según las necesidades detectadas.
En caso de que el plan se apruebe, las familias podrán seguir su desarrollo a través de los canales oficiales del Gobierno de Canarias, como la web de la Consejería de Educación o las redes sociales de la administración. Además, se prevé la creación de una oficina de atención al ciudadano para resolver dudas y recoger sugerencias.
«Garantizar unas condiciones climáticas adecuadas en los centros educativos es también garantizar calidad educativa, igualdad y seguridad.»
Esther Suárez·Secretaria de Educación del PSOE Canarias