¿Por qué uno de cada tres canarios vive con miedo a quedarse sin casa? La pobreza infantil se dispara
Cáritas alerta en el Parlamento de que 2.250 menores atendidos en 2025 sufren exclusión residencial extrema en las Islas
Una de cada tres personas en las Islas Canarias sufre problemas habitacionales, una realidad que impacta directamente en la infancia y agrava los niveles de exclusión social. Así lo expuso Cáritas este lunes ante la comisión de estudio sobre pobreza infantil del Parlamento autonómico, donde presentó datos que vinculan la crisis de la vivienda con el deterioro de las condiciones de vida de los menores.
El secretario general de Cáritas Diocesana de Tenerife, Ricardo Iglesias, subrayó que la vivienda es «el núcleo de desarrollo de la familia», pero advirtió que su inestabilidad genera inseguridad, altera las rutinas infantiles y aumenta la tensión familiar. En 2025, la organización atendió a 12.466 personas en la diócesis, de las cuales 2.250 eran menores.
La vivienda, eje de la pobreza infantil en Canarias
A través del proyecto Base 25, financiado por el Cabildo de Tenerife, Cáritas trabajó con familias que incluían 527 menores en riesgo de perder su hogar. Las unidades móviles de la organización también asistieron a 73 menores en Tenerife y 41 en La Palma en situaciones de exclusión residencial extrema.
Los datos del informe de la Fundación FOESSA, vinculada a Cáritas, revelan que la exclusión social se agrava en los hogares con más menores. Mientras el 22,8% de los hogares con un solo niño vive en situación de vulnerabilidad, la cifra asciende al 38,4% en aquellos con dos o más menores. En familias monoparentales, el porcentaje alcanza el 42,3%, y en hogares de cinco o más miembros, el 46,1%.
Iglesias denunció que, aunque ayudas como el ingreso mínimo vital han aliviado parcialmente la situación económica de las familias, no han resuelto el problema estructural de acceso a la vivienda. Además, alertó sobre las trabas administrativas, como los requisitos de empadronamiento, que dificultan el acceso a prestaciones sociales. «Algunos ayuntamientos imponen procedimientos que se convierten en barreras», criticó, señalando que esto afecta a familias que cambian frecuentemente de domicilio.
Exclusión residencial y burocracia: barreras que se suman
Entre las propuestas de Cáritas destacan la simplificación de los trámites para acceder a ayudas, el desarrollo efectivo de la Ley de Servicios Sociales y una mayor coordinación entre administraciones. También reclamó ampliar el parque de vivienda pública en alquiler, priorizando criterios de vulnerabilidad, y garantizar una financiación estable para las entidades del tercer sector, cuyos proyectos se ven amenazados por retrasos en las convocatorias de subvenciones.
El informe de FOESSA refleja una mejora en algunos indicadores económicos, pero advierte de un empeoramiento en lo relativo a suministros y condiciones habitacionales. Para Iglesias, la cronificación de la pobreza exige respuestas integrales que combinen apoyo económico con acompañamiento social, como el que ofrece Base 25, donde trabajadoras sociales y abogadas intervienen para mediar con propietarios y evitar desahucios.