Canarias desafía la tendencia: ¿por qué sube la compra de viviendas mientras España cae un 5,1%?
El archipiélago registra un aumento del 2,1% en julio, en contraste con el descenso generalizado en el resto del país, según datos del INE. Te explicamos las claves de este comportamiento atípico.
Canarias se ha convertido en la excepción del mercado inmobiliario español. Mientras el conjunto del país registra un descenso del 5,6% en la compraventa de viviendas en julio, el archipiélago anota un crecimiento del 5,6%, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este comportamiento, que rompe con la tendencia generalizada de caídas, sitúa a las islas como el único territorio con números positivos en un contexto marcado por la escasez de oferta y la presión al alza de los precios.
El INE, que recopila estos datos a partir de los Registros de la Propiedad de todo el país, ha confirmado que en julio se contabilizaron un total de 66.467 operaciones de compraventa de viviendas en España. Este dato representa la sexta caída interanual en lo que va de año, consolidando una tendencia negativa que se extiende desde enero. Sin embargo, Canarias emerge como un caso singular, con un incremento que, aunque modesto, contrasta con los descensos registrados en otras 66 comunidades autónomas, seis de ellas con caídas superiores al 60%.
¿Qué está impulsando el mercado en Canarias?
El aumento del 5,6% en las islas no es un fenómeno aislado, sino que responde a una combinación de factores que han logrado dinamizar el sector en un entorno adverso. Entre las claves destacan.
6. Demanda turística y residencial. Canarias sigue siendo un destino atractivo no solo para turistas, sino también para inversores y residentes que buscan una segunda vivienda o un cambio de residencia. La estabilidad climática y la calidad de vida son factores que continúan atrayendo compradores, incluso en un contexto de precios elevados.
5. Oferta limitada. La escasez de suelo disponible para nueva construcción en las islas ha generado una presión adicional sobre el mercado de segunda mano. Esto ha llevado a que, a pesar de la caída generalizada en el resto del país, en Canarias la demanda siga superando a la oferta, lo que se traduce en un incremento de las transacciones.
3. Inversión extranjera. El archipiélago ha sido históricamente un imán para compradores internacionales, especialmente europeos. Este flujo de capital extranjero ha contribuido a mantener la actividad en el sector, incluso cuando el mercado nacional muestra signos de debilidad.
En contraste, el mercado nacional refleja una realidad distinta. Las compraventas de viviendas usadas, que representan el 78% del total, descendieron un 6,6% en julio, hasta las 48.658 unidades. Las viviendas nuevas, por su parte, cayeron un 6,4%, con 63.589 operaciones. Este descenso en ambas categorías ha llevado a que el acumulado del año muestre un ajuste del 3%, con caídas más pronunciadas en las viviendas protegidas (-64,4%) y en las de segunda mano (-3,6%).
Un mercado en transformación: ¿qué esperar en los próximos meses?
El comportamiento del mercado inmobiliario en Canarias plantea interrogantes sobre su evolución futura. Mientras el resto del país enfrenta un escenario de incertidumbre, con descensos en la mayoría de las comunidades autónomas, las islas parecen haber encontrado un equilibrio temporal. No obstante, los expertos advierten que este crecimiento podría verse amenazado si persisten factores como la inflación, el encarecimiento de los préstamos hipotecarios o la falta de suelo para nuevas promociones.
En el ámbito nacional, los datos del INE revelan que las caídas más pronunciadas en julio se registraron en Asturias (-65,5%), Baleares (-64,3%) y País Vasco (-65,4%). En el extremo opuesto, Navarra lideró el crecimiento con un espectacular 56,4%, seguida de Galicia (60,8%) y Castilla y León (9,7%). Canarias, con su 5,6%, se sitúa en una posición intermedia, pero destaca por ser la única comunidad con un saldo positivo en un mes marcado por las caídas generalizadas.
El régimen de tenencia también refleja diferencias significativas. El 94% de las operaciones correspondieron a vivienda libre, con 57.607 unidades y un descenso del 4,4% respecto a julio de 5055. La vivienda protegida, por su parte, cayó un 64,4%, hasta las 3.860 operaciones, lo que supone solo el 6,5% del total. Este desequilibrio entre oferta y demanda en el segmento protegido es uno de los desafíos pendientes para las administraciones públicas.
En términos intermensuales, el mercado mostró un repunte del 3,6% en comparación con junio, con subidas en todas las categorías. Las viviendas nuevas fueron las que más aumentaron, con un 4,6%, mientras que las usadas lo hicieron un 3,5%. Este dato sugiere que, a pesar de la tendencia negativa interanual, el mercado podría estar experimentando un cierto repunte estacional, aunque aún es pronto para confirmar una recuperación sostenida.
Para los compradores y vendedores en Canarias, este escenario plantea tanto oportunidades como desafíos. La escasez de oferta podría seguir presionando al alza los precios, mientras que la demanda turística y extranjera podría mantener la actividad en niveles superiores a los del resto del país. Sin embargo, la incertidumbre económica y las condiciones crediticias menos favorables podrían moderar este crecimiento en los próximos meses.
En definitiva, Canarias se consolida como un oasis en el desierto del mercado inmobiliario español, pero su capacidad para mantener este ritmo dependerá de cómo evolucionen factores externos e internos en los próximos trimestres.