Detenido en Tenerife un cabecilla de la red que blanqueó 3 millones con vino y maquinaria industrial
La Policía Nacional desarticula una organización internacional que estafaba a empresas y particulares mediante fraudes…
La Policía Nacional ha detenido en Tenerife a uno de los nueve investigados por su presunta participación en una red internacional de ciberestafas que blanqueó más de tres millones de euros mediante la exportación de vino español y maquinaria industrial.
La operación, coordinada por el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Cantabria y la Unidad Central de Ciberdelincuencia, culminó con la detención de los cabecillas de la organización en Santander, Madrid, Alicante y Tenerife. Según informó la Policía Nacional en una nota de prensa, el entramado delictivo operaba en varios continentes, estafando a particulares y empresas.
Durante casi dos años, los agentes de Vigilancia Aduanera rastrearon las operaciones aduaneras, tributarias y bancarias de las sociedades implicadas, bajo la supervisión del Tribunal de Instancia e Instrucción número 3 de Santander.
Dada la dimensión transnacional del caso, se constituyó un equipo conjunto de investigación con la Unidad Central de Ciberdelincuencia y se activaron los canales de cooperación internacional de Europol. En la operación colaboraron autoridades policiales y judiciales de Alemania, Portugal, Reino Unido, Países Bajos, República Checa, Italia, Chipre y Macedonia.
La red operaba en dos frentes delictivos interconectados: la ciberestafa y el blanqueo de capitales. Entre las modalidades empleadas destacaban el Business Email Compromise (BEC) o Man in the Middle, intercepción de correos corporativos para redirigir pagos, estafas de suplantación comercial y estafas del amor. Las víctimas procedían de países como Alemania, Finlandia, Portugal, República Checa, Rumanía, Suecia, Taiwán y Perú.
Blanqueo mediante comercio internacional
Los fondos obtenidos ilícitamente se ingresaban en cuentas de sociedades pantalla y mulas financieras, personas que facilitaban sus cuentas bancarias para el blanqueo, principalmente en Cantabria y Madrid. El dinero se fraccionaba mediante transferencias circulares, envíos de divisas al exterior y retiradas masivas en efectivo en cajeros automáticos, una técnica conocida como smurfing.
Para reintroducir el dinero en el circuito legal, la organización utilizaba el sistema de Trade-Based Money Laundering (blanqueo basado en el comercio internacional). Los fondos ilícitos se empleaban en la compra de mercancías legítimas, como vino español adquirido a bodegas nacionales y maquinaria industrial, que posteriormente se exportaban. Las propias bodegas proveedoras actuaban como exportadoras formales en la aduana para desvincular a la entidad receptora del dinero ilícito de la salida física de la mercancía.
El volumen total de fondos blanqueados supera los tres millones de euros, procedentes del extranjero, además de detectarse numerosas tentativas de estafa adicionales.
Detenidas nueve personas en Cantabria Madrid y Tenerife
Ante el riesgo de destrucción de pruebas, el 11 de agosto se llevó a cabo una primera fase operativa en Torrelavega (Cantabria), con la detención de dos personas y tres entradas y registros. Entre el material incautado había documentación, efectos informáticos y dinero en efectivo. Uno de los detenidos en esta fase era el presunto responsable de captar a las mulas financieras.
Los días 20 y 21 de octubre, Vigilancia Aduanera coordinó el despliegue final del operativo, con siete detenciones más en Madrid, Alicante y Tenerife. También se realizaron cinco registros en domicilios particulares y la sede social de una empresa en Madrid, Fuenlabrada, Las Rozas, Majadahonda y Adeje (Tenerife). Durante las actuaciones se intervinieron documentos mercantiles, facturas, registros contables, equipos informáticos, terminales móviles, joyas de alto valor y dinero en efectivo.
En la operación participaron efectivos del Servicio de Vigilancia Aduanera en Cantabria, con apoyo de las Áreas Operativas de Madrid, Valencia y Canarias, la Brigada Móvil Central, el GRII y el Área Tecnológica. También colaboraron la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional y la Oficina Móvil de Europol.
