¿Cuánto ahorrarás en la renta con la nueva reforma fiscal de la vivienda? Hasta 1.160 euros al año
El Gobierno exime de IRPF a caseros que bajen alquileres y castiga con más impuestos a pisos vacíos y turísticos…
Los inquilinos con ingresos inferiores a Los inquilinos con ingresos de 33.007 euros brutos o menos anuales podrán deducirse hasta 11.630 euros en mensualidades de alquiler, lo que se traduce en un ahorro máximo de 1.163 euros al año en su declaración de la renta gracias a la nueva reforma fiscal de la vivienda aprobada por el Gobierno. La medida, que forma parte de un decreto de casi 100 páginas, introduce también bonificaciones para caseros que bajen los precios de alquiler y penalizaciones para pisos vacíos y viviendas turísticas.
Los caseros que renueven contratos reduciendo el precio al menos un 5% quedarán exentos de tributar por los ingresos obtenidos, mientras que quienes alquilen por primera vez por debajo del precio de mercado también evitarán pagar IRPF. Además, se mantienen bonificaciones del 70% al 95% para propietarios que abaraten el alquiler, con incentivos adicionales si el arrendatario es joven o reside en áreas con alta demanda.
La principal novedad para los inquilinos es la introducción de una deducción del 10% del alquiler mensual en la declaración de la renta, aplicable a quienes ganen hasta 33.007 euros brutos anuales. Sin embargo, el beneficio tiene un tope: solo podrán deducirse hasta 11.630 euros en mensualidades pagadas, lo que se traduce en un ahorro máximo de 1.163 euros al año. Para aquellos con ingresos entre 23.000 y 33.007 euros, la cantidad deducible se reduce progresivamente.
Raquel Jurado, técnica del Servicio de Estudios del REAF-CGE, explicó a La Información Económica que esta medida recuerda a una deducción similar que ya existió hace una década, pero que finalmente fue eliminada. Según fuentes gubernamentales, el coste fiscal de esta nueva deducción rondará los 950 millones de euros en pérdida de recaudación.
Caseros y viviendas turísticas: bonificaciones y castigos en la nueva normativa
Para los caseros, la reforma fiscal introduce cambios significativos en la tributación del IRPF. Quienes mantengan los precios sin subirlos seguirán disfrutando de una bonificación del 50% sobre los ingresos por alquiler, una vez descontados los gastos. Sin embargo, el decreto endurece las condiciones para aquellos que decidan aumentar las rentas: si la subida es inferior al 5%, la bonificación se reduce al 40%, y si supera el 20%, cae hasta el 15%.
El texto también incluye medidas para combatir la especulación y la desocupación de viviendas. Los ayuntamientos podrán subir el IBI a los pisos vacíos, una herramienta que busca incentivar la puesta en alquiler de estos inmuebles.
Otra de las novedades es la obligación de los caseros de indemnizar a los inquilinos con 12 mensualidades si rompen la renovación automática de los contratos. Asimismo, las comunidades autónomas deberán hacerse cargo de las rentas impagadas si no ofrecen una alternativa habitacional a los inquilinos en proceso de desahucio.
La reforma también exime de tributación las ganancias obtenidas por la venta de viviendas a organismos públicos que promuevan vivienda social y asequible, siempre que el importe de la operación se destine a este fin.
«La norma se ha hecho mucho más compleja, se abre un abanico enorme de posibilidades fiscales que antes no existían.»
Raquel Jurado·Técnica del Servicio de Estudios del REAF-CGE