Silvia Bronchalo rompe su silencio: «Pienso todos los días si Daniel estará bien»
La madre de Daniel Sancho revela en televisión cómo ha vivido el distanciamiento de su hijo, preso en Tailandia por el…
Silvia Bronchalo ha confesado cómo se encuentra desde que decidió cortar la comunicación con su hijo, Daniel Sancho, quien permanece arrestado en una prisión de Tailandia acusado del asesinato del colombiano Edwin Arrieta.
La exmujer de Rodolfo Sancho participó en el programa ¡De viernes!, donde detalló su situación actual tras distanciarse de Daniel. Bronchalo explicó que, aunque ha tomado esta decisión, sigue preocupándose por su hijo a diario.
Según declaró, intentó ayudar «de todas las maneras posibles», incluyendo apoyo económico, tiempo y consultas con otros abogados. Sin embargo, aseguró que siempre le echaron «la culpa» a ella. «He intentado ir de la mano de la defensa, he ofrecido mi dinero, mi tiempo, el ver a otros abogados, y siempre me han echado a mí la culpa», expresó.
«Pienso todos los días si estará bien, si necesita algo, a lo mejor quiere hablar conmigo y ahora no me puede llamar porque he cortado las llamadas, pero siempre puede ponerse en contacto a través de la embajada. Pero en este momento, este tiempo que no estoy hablando con él, para nosotros es mejor»,
confesó Bronchalo en el programa.
Daniel Sancho prefiere aislamiento a convivir con presos
El objetivo sería proteger sus «derechos fundamentales», lo que podría llevarles nuevamente ante un juez.
En una conversación con su madre publicada por Okdiario en octubre de 2025, el hijo de Rodolfo Sancho describió su día a día en el centro penitenciario.
En ese momento, llevaba poco más de un año en Surat Thani, una prisión con capacidad para más de 5.000 reclusos y donde se cumplen penas que van desde los 15 años hasta la pena de muerte.
Daniel Sancho relató que prefiere estar en aislamiento antes que convivir con el resto de presos. «Para que duerma tranquilo, no sabes lo que ha sido esta semana», dijo a su madre. «Pues que ya he bajado y prefiero estar en aislamiento que estar ahí abajo con todo el mundo», añadió.
Su rutina en prisión comienza a las 6:50 horas, cuando los reclusos deben salir de sus celdas. A las 8:00 horas, se realiza un conteo en el patio, donde se canta el himno nacional y el del rey, se reza un rezo budista y se enumeran 20 normas del centro. No hay más actividades establecidas hasta el rezo de las 16:00 horas, momento en el que los presos son contados de nuevo y regresan a sus celdas.
Los reclusos reciben tres comidas diarias, aunque pueden pagar por otros platos cocinados en el módulo de mujeres, que Sancho calificó de «excelentes».
