‘Hope’: el thriller surcoreano que redefine el cine de acción con 160 minutos de vértigo técnico
La nueva película de Na Hong-jin combina terror, ciencia ficción y comedia en un espectáculo visual que ha dividido a…
La película surcoreana Hope, dirigida por Na Hong-jin, ha sido descrita como «la mayor locura cinematográfica del año» y reafirma el «dominio técnico y narrativo» del país asiático en el cine. Na Hong-jin, conocido por películas como The Yellow Sea, The Chaser y El extraño, firma tanto el guion como la dirección de esta producción.
La cinta destaca por su «sentido de la acción a la vanguardia del medio», con dos secuencias de acción de gran escala que evocan a Mad Max: Furia en la carretera. El tratamiento de cámara incluye Steadicams, planos secuencia, cables, travelings, drones e incluso tomas capturadas a bordo de caballos.
La actriz Hoyeon es uno de los nombres propios del reparto. La estructura dramática de Hope se divide en «cuatro bloques muy diferenciados que funcionan como actos independientes». El filme arranca con una escena de acción, continúa con un tramo central más pausado y culmina con un cuarto acto descrito como una «vuelta de tuerca a medio entre el cliffhanger, el final abierto y la declaración de intenciones discursiva».
Na Hong-jin evita el ridículo en el giro final de Hope
La película también incorpora un «halo de comedia marca de la casa», una característica que reafirma el estilo del cine surcoreano.
Las fuentes señalan que este tipo de mezclas de tonos «casi imposibles» ya han sido exploradas por otros cineastas del país, como Park Chan-wook y Bong Joon-ho. Ambos son mencionados como expertos en «provocar incomodidad a través de un humor para el que, aparentemente, no hay cabida».
El giro final de Hope es uno de los elementos más destacados. Las fuentes indican que, en manos de otro director, este recurso «hubiese rozado el ridículo». Sin embargo, Na Hong-jin logra una «rareza» que va más allá de una simple vuelta de tuerca narrativa.
El texto recuerda que el Festival de Sitges de 2010 fue el escenario donde el autor descubrió el cine surcoreano, gracias a I Saw the Devil, dirigida por Kim Jee-woon. Desde entonces, Corea del Sur no ha dejado de fascinar con al menos una producción anual para la gran o la pequeña pantalla. Hope se suma a esta tradición, consolidando al país como una «inagotable factoría de talento y gran cine».
