Un gallo de arcilla de hace 1.800 años aún suena en la tumba de un niño en Rumanía
El juguete, encontrado en un sarcófago romano sellado en Constanza, conserva las piezas que lo hacían sonar al moverlo.
El hallazgo se produjo en la zona de Flămânda, en Constanța, durante excavaciones preventivas. El sarcófago, datado entre los siglos II y III d.
El sarcófago, de poco más de un metro de longitud, estaba sellado con dos grapas de plomo y mortero en la junta de la tapa. El ataúd presentaba ensambles de cola de milano entre sus tablones. También se hallaron restos de la mortaja que envolvía al niño y, según Radio România Constanța, parte de su cabello.
Uno de ellos, un gallo, conservaba detalles pintados como ojos y cejas. Ancientist lo describió como un caballo pequeño sobre ruedas, con una rueda desprendida.
También se hallaron dos bullae, amuletos que los niños romanos llevaban al cuello como protección y símbolo de ciudadanía.
Niño de Tomis tendrá estudio antropológico para precisar su edad
El museo ha denominado provisionalmente al niño «Băiețelul de la Tomis» (El Niño de Tomis). La edad del niño, sin embargo, no está clara. Antena 3 CNN informó el 27 de octubre que las investigaciones preliminares apuntaban a un niño de 4 a 5 años. Al día siguiente, Ziua de Constanța mantuvo esa cifra, pero también citó estimaciones iniciales basadas en el tamaño del sarcófago que sugerían entre 2 y 4 años.
Un estudio antropológico determinará con mayor precisión su edad.
En declaraciones a AGERPRES, explicó que la zona donde se encontró el sarcófago está cerca de otras sepulturas excavadas anteriormente y de una tumba de ladrillo descubierta hace cuatro o cinco años, aunque esta última fue destruida por una fosa excavada en el período de entreguerras.
El equipo examinará los dientes y huesos, y realizará estudios de ADN si el material biológico lo permite. También investigarán si un proceso similar a la momificación o el uso de resinas contribuyeron a la excepcional conservación de los restos.
Los hallazgos se compararán con otros similares en Tomis y en el resto del mundo romano. Sobre el futuro del niño, declaró a AGERPRES:
