Un subtipo de COVID persistente retrasa la recuperación hasta tres años después de la infección
La investigación, publicada el pasado 3 de noviembre en la revista Annals of Internal Medicine, analizó a más de 1.000…
La investigación, publicada el pasado 3 de noviembre en la revista Annals of Internal Medicine, analizó a más de 1.000 pacientes con COVID persistente en Estados Unidos. Los participantes, reclutados a través del estudio RECOVER del National Institutes of Health (NIH), fueron evaluados con un índice de 30 puntos que medía la gravedad de síntomas como fatiga, niebla mental, dificultad respiratoria y palpitaciones cardíacas.
Los resultados revelaron una marcada diferencia según el tipo de síntomas predominantes. Entre los pacientes cuya afectación principal se centraba en la pérdida del gusto y el olfato, el 60% mostró una mejora sustancial tras tres años desde su infección inicial. Sin embargo, en el grupo con síntomas multisistémicos, que involucraban sistemas cardíaco, nervioso y gastrointestinal, solo el 20% experimentó avances en el mismo periodo.
Escala LCRI mide síntomas combinados de COVID persistente
El estudio, financiado por el NIH, utilizó el 2024 LC Research Index (LCRI), una escala diseñada para evaluar combinaciones de síntomas en pacientes con COVID persistente. Los participantes debían superar los 10 puntos en esta escala para ser incluidos en el análisis, lo que garantizó que solo se consideraran casos con un impacto clínico significativo. Los hallazgos podrían influir en el diseño de ensayos clínicos futuros, según los expertos.

Hasta la fecha, el estudio RECOVER ha reclutado a miles de adultos en Estados Unidos que dieron positivo por COVID-19, con el objetivo de profundizar en las secuelas a largo plazo de la enfermedad.
