El PSOE reorienta su campaña hacia la gestión mientras Óscar Puente lidera la crisis del accidente ferroviario
El partido socialista ajusta su estrategia electoral tras la tragedia de Toledo, centrando el relato en propuestas…
El PSOE trabaja en reorientar su estrategia de campaña tras el accidente ferroviario de Toledo, manteniendo el lema «La fuerza de la gente» pero con un tono más contenido y centrado en la gestión y las propuestas, mientras Óscar Puente asume la comunicación de la crisis.
En la sede del PSOE en Ferraz reconocen que aún es pronto para fijar el nuevo marco de campaña. Los tres días de luto oficial decretados por el accidente han suspendido los actos políticos y afectado al ánimo del partido. «Estamos trabajando en ello», señalan fuentes socialistas.
La «campaña del amor», planteada inicialmente por Pedro Sánchez, se retomará con un tono más comedido. La gestión de la tragedia se ha instalado en el centro del debate, pero el partido insiste en mantener un relato positivo y propositivo.
Desde Moncloa asumen el coste político de la continuidad de Puente, pero la consigna es que no dedique tiempo a la campaña mientras persista la emergencia. En su entorno se plantea directamente no participar en actos electorales.
Puente descarta repetir errores de comunicación del accidente de Adamuz
Óscar Puente será el encargado de la comunicación de la crisis, centrado en explicar lo ocurrido y dar la cara públicamente. Desde su entorno señalan que no repetirán la misma estrategia de comunicación utilizada en el accidente de Adamuz. «Este tema está más claro, en principio, así que no hay tantos detalles que comunicar», indican.
El ministro comparecerá el martes en la Diputación Permanente del Congreso. En una rueda de prensa celebrada el viernes, Puente afirmó: «No me voy a esconder detrás de nadie porque no tengo nada que esconder». También aseguró que no utilizará a ningún trabajador como «escudo» ni prejuzgará responsabilidades antes de que concluya la investigación.
El accidente, que ha dejado 69 fallecidos, se produce nueve meses después del siniestro de Adamuz. Puente reconoció este viernes que la confianza en la Alta Velocidad está «quebrada» y afirmó que la labor del Gobierno pasa por esclarecer las causas y ofrecer soluciones para evitar que vuelva a ocurrir.
El PSOE prevé retomar poco a poco los actos políticos con un formato más comedido y un mensaje menos festivo, sin renunciar a las propuestas. «Es verdad que la campaña girará de la emoción a la gestión y la seguridad», admite un miembro de la cúpula socialista.
En el partido coinciden en que el accidente cambia el tema de discusión y el ánimo interno. Algunas voces creen que la tragedia no invalida el lema «La fuerza de la gente». «Puede ser una campaña en clave positiva y no tiene por qué ser alegre, sino con un relato positivo», sostiene un dirigente.
Otras fuentes del PSOE ven un escenario más complicado. «La campaña se ha reventado, está totalmente rota», resume una dirigente territorial, quien considera casi imposible hacer campaña con Puente en el foco. «Mientras esté, no se va a hablar de otra cosa», añade.
Como ejemplo, citan un mensaje interno enviado el día de la tragedia pidiendo el desalojo de todas las sedes del PSOE ante posibles altercados.
Sánchez promete contundencia si hubo negligencias en el accidente ferroviario
Pedro Sánchez ha mantenido comparecencias casi diarias en clave institucional y de gestión de la emergencia, aunque las preguntas las ha respondido Puente. El miércoles del accidente, Sánchez anunció tres días de luto oficial y prometió que, si se cometieron negligencias, «se sabrá» y que, si falló el sistema de seguridad, se responderá «con total contundencia».
Este domingo finaliza el luto oficial. Aunque Ferraz evita hablar abiertamente de las elecciones, algunos dirigentes creen que a partir de la próxima semana se podrá ir recuperando el tono político. En el calendario destacan dos citas: las elecciones de medio mandato en Estados Unidos y la Cumbre Iberoamericana en Madrid los días 4 y 5 de noviembre.
Antes del accidente, los socialistas planeaban aprovechar la imagen de Sánchez como anfitrión progresista en la Cumbre Iberoamericana, reforzada por la reciente victoria de Lula en Brasil. Ahora está por ver si el presidente mantiene esa estrategia al retomar la precampaña. «Será una mezcla de todo y lo irán trufando con actos por el camino», considera un dirigente. «Sánchez tendría que anunciar ya qué es lo que quiere para España», sostiene una fuente socialista.
