Sánchez y Milei se saludan con frialdad en Madrid: el apretón que resume meses de tensión
El presidente del Gobierno y el mandatario argentino cruzaron un breve gesto protocolario en la Cumbre Iberoamericana…
El encuentro entre Pedro Sánchez y Javier Milei en la Cumbre Iberoamericana, registrado este jueves en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid, se limitó a un apretón de manos fugaz tras semanas de tensión. El presidente argentino había tildado a Sánchez de «impresentable dictador», lo que provocó la respuesta del Gobierno español con campañas en redes sociales y la retirada de su embajadora en Buenos Aires.
El momento del saludo quedó registrado en imágenes que circularon rápidamente en medios y redes sociales. Mientras Milei intercambió sonrisas con el rey Felipe VI, su gesto con Sánchez fue notablemente más frío. El presidente argentino llegó a Madrid el miércoles, pero optó por ausentarse de la ceremonia inaugural en el Teatro Real y de la cena ofrecida por los Reyes en el Palacio Real. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, fue quien recibió a Milei a su llegada, en un intercambio también descrito como «más frío que con el resto de participantes».
Durante su intervención en la sesión plenaria, Sánchez evitó mencionar directamente a Milei, pero lanzó un mensaje claro contra lo que denominó «refugiarse en las diferencias». El presidente del Gobierno defendió el diálogo, la cooperación y la paz como principios para la comunidad iberoamericana, subrayando que «el mayor riesgo no es pensar diferente, sino dejar de pensar en grande».
Milei tacha de corrupta a Begoña Gómez en acto de Vox
La Casa Rosada respondió con duras acusaciones contra Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, a quien Milei calificó de «corrupta» durante un acto organizado por Vox en Madrid. Este episodio se suma al ocurrido hace apenas dos semanas, cuando el presidente argentino visitó España y, en un encuentro con empresarios, volvió a llamar a Sánchez «impresentable dictador».
Mientras Milei mantiene su postura de no disculparse, Sánchez ha dejado claro que «la reacción española fue proporcional a los insultos». La Cumbre Iberoamericana, que debía ser un espacio de cooperación regional, se convirtió así en el escenario de un nuevo capítulo de una disputa que, por ahora, no tiene visos de resolverse.
